Actualizado 2026

Presupuestos y precios.
Cuánto cuesta de verdad.

Precios medios por m² y CCAA, partidas inflables, partidas que se omiten y calculadoras con inputs reales. Lo que querrías saber antes de pedir el primer presupuesto.

Bodegón con plano arquitectónico parcialmente desenrollado, lápiz cobre y cinta métrica sobre superficie de madera rugosa
Plano y herramientas: la coreografía previa a pedir el primer presupuesto. Ilustración editorial

Pedir tres presupuestos es la sabiduría popular del sector de la reforma, pero rara vez resuelve por sí sola la decisión. La razón es que esos tres presupuestos suelen partir de premisas distintas, mezclan partidas que no son comparables entre sí y omiten capítulos cuya falta solo se descubre al final de la obra. La función de esta sección es desempaquetar el binomio precio-presupuesto en sus partes constitutivas para que la comparación entre ofertas tenga sentido y termine ayudando, no confundiendo.

El triángulo: superficie, calidad, CCAA

Cualquier estimación medianamente seria de una reforma cruza al menos tres variables: superficie útil de la actuación, calidad de los acabados (baja, media, alta, premium) y localización entendida como CCAA o, en grandes capitales, distrito. La diferencia entre los extremos del triángulo puede ser fácilmente 3× sobre el mismo metraje. Por eso nuestras calculadoras nunca aceptan «cuánto cuesta una reforma de baño» sin antes desambiguar las tres dimensiones.

Partidas que aparecen y partidas que desaparecen

Cuando recibes tres presupuestos para una reforma integral, suelen coincidir en las partidas grandes (mano de obra, materiales) pero diferir en las pequeñas —donde se concentra el riesgo. Las cinco que más confusión generan:

Cómo encadenamos calculadoras y prosa

Cada calculadora se publica con tres bloques: prosa explicativa pre-widget (qué datos necesitas, qué supuestos aplica el cálculo), el widget interactivo propiamente, y prosa post-widget que explica cómo interpretar el rango devuelto, qué hacer con él al pedir presupuesto y qué errores frecuentes evitar. No publicamos calculadoras solas: el resultado por sí mismo no decide nada sin el contexto editorial que lo enmarca.

En esta sección

Preguntas frecuentes

¿Por qué un solo precio medio no sirve para nada?

Porque el precio medio nacional («reforma integral 600-900 €/m²») oculta la realidad de tu comunidad autónoma. La misma reforma que sale a 700 €/m² en Andalucía puede irse a 1.100 €/m² en Cataluña por coste de mano de obra, gestión de residuos y tasas de licencia. La calidad de los acabados (baja-media-alta) introduce una segunda dispersión que multiplica el rango. Por eso publicamos siempre rangos con CCAA y calidad como variables de entrada.

¿De dónde sacáis los precios?

Cruzamos cuatro fuentes: marketplaces de presupuestos (Habitissimo, Cronoshare, Hello Houseando), bases de datos sectoriales (CYPE Ingenieros, Generadores de Precios Construcción), datos del INE sobre coste de la construcción y observatorios autonómicos. Cada cifra publicada cita su fuente, fecha de cruce y rango (mín-mediana-máx).

¿Vuestras calculadoras son las típicas «introduce m² y te decimos un número»?

No. Cada calculadora obliga a introducir 5-7 inputs reales (CCAA, tipología, calidad de acabados, partidas opcionales como aerotermia o domótica) y devuelve un rango con percentiles, no un número único. Y siempre incluye una sección post-resultado explicando qué errores evitar al pedir presupuesto, qué partidas suelen omitirse y cómo se compara con marketplaces de presupuestos.

¿Cuánto fluctúan los precios entre 2026 y 2027?

En la última década, el coste medio de la reforma residencial sube alrededor de un 4-7 % anual, según el ICCG del INE. Las partidas que más fluctúan son materiales (acero, aluminio, madera) y mano de obra cualificada en CCAA con presión de demanda alta (Madrid, Cataluña, Baleares). Cada artículo lleva fecha de revisión visible y refrescamos los datos al menos cada trimestre.

Cómo entendemos el precio de una reforma

Publicar precios de reforma con honestidad es más difícil de lo que parece a simple vista. El sector residencial en España opera con una dispersión enorme: una reforma integral de 90 m² puede cerrarse en 25.000 € en una provincia y en 65.000 € en otra para el mismo alcance teórico. La causa no es la opacidad del mercado, sino la heterogeneidad real de tres variables que la mayoría de fuentes ignora. La primera, el coste de la mano de obra: la hora del oficial cualificado oscila entre los 22 €/h en provincias con oferta abundante y los 45-55 €/h en el centro de Madrid o de Barcelona. La segunda, el coste de las licencias y las tasas: el Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO) varía entre el 2 % y el 4 % del Presupuesto de Ejecución Material (PEM) según el municipio, las tasas de licencia oscilan entre 200 y 1.500 €, y los plazos de tramitación van desde los 7 días de la declaración responsable hasta los 90 días de la licencia mayor con proyecto visado. Y la tercera, la gestión de los residuos de construcción y demolición (RCD), cuyo coste por contenedor puede llegar a multiplicarse por tres entre municipios rurales y entornos urbanos densos con escasez de gestores autorizados.

Por eso nuestras páginas de precios no publican cifras únicas. Lo que publicamos son rangos con percentil 25, mediana y percentil 75, cruzados siempre con comunidad autónoma y calidad de acabados; y cada cifra cita su fecha de cruce y su fuente. La metodología completa está en /metodologia/, y la lista íntegra de fuentes oficiales y privadas, en /fuentes/.

Las cinco fuentes que cruzamos en cada cifra

Cada precio que publicamos sale del cruce de, al menos, cinco fuentes independientes. La primera es Habitissimo, un marketplace de presupuestos con una base de datos del orden de 1,2 millones de presupuestos cerrados al año en España, que publica medianas por comunidad y tipología actualizadas mes a mes. La segunda es Cronoshare, otro marketplace con más foco en obras menores y mantenimiento, especialmente útil para validar precios de partidas concretas: cambio de bañera, sustitución de caldera, pintura interior. La tercera es Hello Houseando, una plataforma más reciente con datos de obras integrales con verificación posterior, una buena fuente para horquillas mínimo-máximo por gama de calidad. La cuarta es el Generador de Precios de CYPE Ingenieros, la base de datos sectorial que utilizan arquitectos y aparejadores en proyectos visados; es la referencia para precio descompuesto, no para precio cerrado al propietario. Y la quinta son los índices del Instituto Nacional de Estadística sobre coste de la construcción, que el INE publica mensualmente: no dan precios absolutos, pero confirman la dirección y la magnitud de la fluctuación trimestre a trimestre.

Cómo están construidas las calculadoras

Las cinco calculadoras que ofrecemos —presupuesto general de reforma, cambio de bañera por ducha, amortización de la aerotermia, cuantía de un expediente Next Generation ya concedido y financiación de la reforma— están programadas en Svelte 5 con reactividad nativa. La filosofía técnica detrás es triple. En primer lugar, todas las fórmulas son visibles: ningún cálculo se hace en servidor ni a través de una API externa, de modo que el propietario interesado puede inspeccionar la fórmula directamente en el código si así lo desea. En segundo lugar, los datos de entrada son significativos: cada calculadora exige entre cinco y ocho parámetros reales —comunidad autónoma, metros cuadrados, calidad de acabados, partidas opcionales—, no se limita al simplista «metros cuadrados por precio medio». Y en tercer lugar, el resultado es un rango con percentiles, nunca un número único. Esta convención previene la falsa precisión que tanto confunde al usuario inexperto y que termina llevando a presupuestos cerrados con desvíos del 20-40 % respecto a la realidad final de la obra.

Cuatro errores que disparan el presupuesto final

  1. No especificar partida de imprevistos. Sin una reserva de entre el 10 y el 15 % del Presupuesto de Ejecución Material, cualquier patología oculta convierte la obra en una negociación bajo presión. La reserva no es opcional: si no aparece ningún imprevisto, se queda sencillamente como margen para el propietario.
  2. Aceptar presupuesto sin memoria de calidades. Sin una memoria de calidades con marca y modelo, el contratista conserva libertad para instalar una gama inferior facturando como si fuera la pactada en su día.
  3. No comprobar si aplica el IVA reducido. En vivienda habitual de más de dos años, con materiales aportados por la empresa que no superen el 40 % del total, el IVA aplicable es del 10 %. La diferencia con el tipo general del 21 % es de once puntos sobre el coste total de la obra: sobre un presupuesto de 25.000 €, son 2.750 € de ahorro directo.
  4. Ignorar el coste de la gestión de residuos. En una reforma integral residencial habitual se generan entre tres y seis contenedores de residuos de construcción y demolición, a un coste de entre 130 y 280 € cada uno según municipio. Sin presupuestar esta partida desde el inicio, termina apareciendo como sobrecoste imprevisto al cierre de la obra.
  5. Olvidar el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales en operaciones de compra para reformar. Cuando la reforma se encadena con la compra de una vivienda usada, el ITP es el primer impuesto del proceso y el de mayor cuota: oscila entre el 4 % de régimen foral del País Vasco y el 13 % de los tramos altos de Baleares. Verificar la bonificación autonómica del perfil del comprador antes de firmar escritura libera entre cinco mil y veinte mil euros para la rehabilitación posterior según comunidad y precio de la vivienda.