Herramientas Cinco calculadoras disponibles

Calculadoras de reforma.
Datos reales, rangos honestos.

Cinco herramientas online, gratuitas y sin registro, para apoyar las decisiones más comunes: cuánto cuesta tu reforma, en cuántos años se amortiza la aerotermia, qué deducción fiscal te corresponde, cuánto vale cambiar la bañera por una ducha y cómo se compara un préstamo personal con una hipoteca verde.

Calculadoras de reforma: una calculadora grande sobre planos de vivienda con un lápiz, una pila de monedas y una pequeña maqueta de casa
Herramientas de cálculo para poner números a la obra antes de pedir presupuestos: coste por partidas, ayudas, financiación y amortización.

Cada calculadora se publica con tres bloques inseparables. Primero, la prosa explicativa previa, que justifica los datos de entrada y los supuestos sobre los que se construye el modelo. Después, el propio widget interactivo. Y por último, una sección posterior con la interpretación del resultado y con qué hacer con él al pedir presupuesto. Esa estructura asegura que la página no es una calculadora-trampa para servir impresiones publicitarias, sino una herramienta útil con contexto editorial suficiente para que el número tenga sentido.

Datos públicos con fuente y fecha

Cada cifra que entra en una calculadora —rango de precios, porcentaje de ayuda, plazo administrativo— lleva la fuente oficial citada (BOE, boletín autonómico, IDAE, INE o marketplace) y la fecha en la que se contrastó por última vez. Cuando un nuevo Real Decreto cambia un porcentaje o el INE publica nuevos datos, revisamos la cifra y la calculadora refleja el cambio en la siguiente actualización del sitio. Si encuentras un número desfasado, escríbenos a hola@guiareformas.es con la URL.

Sin seguimiento del usuario

Las calculadoras hacen los cálculos en tu propio navegador. Los datos que introduces no se envían a ningún servidor, no hay seguimiento individualizado, no se pide correo electrónico para ver el resultado. La política completa está en privacidad.

Cinco herramientas con criterio editorial coherente

Las cinco calculadoras vigentes en 2026 cubren la cadena completa de decisión en una reforma: la de presupuesto reforma estima el coste neto tras la deducción IRPF por mejora energética; la de amortización aerotermia calcula años de retorno frente a caldera de gas con tu demanda térmica real; la de ayuda Next Generation cuantifica la cuantía marco del Programa 3, 4 o 5 del RD 853/2021 para expedientes concedidos antes del cierre de convocatorias del 30 de junio de 2026; la de cambio bañera por ducha resuelve la decisión más habitual de adaptación accesibilidad con coste, plazo y deducción autonómica; y la de financiación reforma compara préstamo personal con hipoteca verde y renting bajo amortización francesa. La filosofía común es rangos honestos, fuentes citadas y contexto editorial suficiente para que el resultado tenga sentido en una planificación real de obra.

Cinco calculadoras disponibles

Si echas en falta alguna herramienta o detectas un dato desfasado, escríbenos a hola@guiareformas.es y lo revisamos.

Preguntas frecuentes

¿Las calculadoras funcionan sin registro?

Sí. Todas las calculadoras son gratuitas, sin registro, sin correo electrónico obligatorio y sin captura de datos personales. Funcionan íntegramente en tu navegador con Svelte 5 — los datos que introduces no salen de tu dispositivo.

¿Cómo se actualizan los datos de fondo?

Cada calculadora trabaja con cifras públicas: precios medios contrastados con marketplaces de presupuestos y porcentajes de ayuda publicados en BOE y boletines autonómicos. Cuando un Real Decreto cambia un porcentaje o el INE publica nuevos datos sobre coste de la construcción, revisamos las cifras y la calculadora refleja el cambio en la siguiente actualización del sitio.

¿El resultado es vinculante?

No. Es una estimación basada en datos públicos y rangos de mercado. Cualquier cifra final dependerá del estado real de tu vivienda, los presupuestos concretos que recibas y la convocatoria aplicable. Las calculadoras nunca reemplazan a un técnico o asesor; son una herramienta de orientación previa.

Por qué están programadas en Svelte 5 y no en JavaScript convencional

Las cinco calculadoras del sitio están construidas en Svelte 5 con runes de reactividad nativa ($state y $derived). La elección técnica no es casual. Una calculadora de reforma con cinco a ocho campos interrelacionados —donde la comunidad autónoma determina el tipo de licencia y, con él, el ICIO; donde los metros cuadrados multiplicados por la calidad fijan el Presupuesto de Ejecución Material y, con él, el IVA aplicable— tiene un grafo de dependencias que el JavaScript convencional obliga a mantener manualmente con escuchadores de eventos y mutaciones explícitas del DOM. En Svelte 5, ese grafo es declarativo: basta declarar la fórmula con $derived(...) para que el motor recalcule de forma automática cuando cualquier campo dependiente cambia. El código resultante es entre un 60 y un 70 % más corto que su equivalente convencional y, sobre todo, queda libre de los errores típicos de actualización parcial, esos en los que un campo cambia pero un display dependiente no se refresca y el usuario no se entera.

La consecuencia para el usuario final no es perceptible de forma directa, pero sí lo es indirectamente: las calculadoras actualizan resultados sin recargar la página, sin latencia y sin errores de sincronización entre campos. El paquete de JavaScript que se envía al navegador para una calculadora típica pesa entre 8 y 15 kB minificado y comprimido, frente a los 80-150 kB de implementaciones equivalentes con React y librerías de cálculo añadidas.

La metodología detrás de cada fórmula

Cada calculadora se construye siguiendo cuatro principios verificables. El primero, fórmulas auditables: el código fuente de cada cálculo es visible y está comentado. El propietario que quiera inspeccionar cómo se llega del dato de entrada al resultado puede hacerlo abriendo directamente el archivo Svelte correspondiente. No hay cálculos opacos en servidor ni APIs externas que oculten la lógica. El segundo, datos de entrada realistas: cada calculadora exige entre cinco y ocho parámetros que el propietario tiene que conocer o consultar —comunidad autónoma, metros cuadrados, calidad de acabados, partidas opcionales, antigüedad de la vivienda—. Las calculadoras que solo piden «metros cuadrados por precio medio» generan falsa precisión y son, sencillamente, inútiles. El tercero, resultado en forma de rango con percentiles: la realidad del mercado de reformas tiene una dispersión muy significativa; representar un número único es desinformar. Cada cálculo devuelve mínimo, mediana y máximo con su justificación. Y el cuarto, una sección de interpretación: cada calculadora cierra con un bloque de entre 200 y 400 palabras tras el resultado, donde se explica qué significan los números, qué errores conviene evitar al pedir presupuesto y qué partidas suelen omitirse en los cálculos rápidos.

Qué NO hacen estas calculadoras