Rehabilitación energética · Aerotermia Actualizado 2026-07-12

Dimensionado de aerotermia.
Vivienda unifamiliar 2026.

Dimensionar bien una aerotermia para vivienda unifamiliar no es la suma de potencias del catálogo. Son cinco variables —superficie útil calefactada, zona climática del CTE, calificación CEE actual, demanda de agua caliente sanitaria y elección de emisores— que cruzadas dan la potencia correcta. La trampa habitual es sobredimensionar un 30 % por defensa comercial del instalador, lo que desploma el SCOP real.

Mapa estilizado de la costa mediterránea sobre papel cálido con sol bajo y bomba aerotérmica pequeña al lado
El dimensionado correcto de la aerotermia parte de la zona climática del CTE, no del tamaño en metros cuadrados.

La tesis del dimensionado realista

Un instalador que presupuesta aerotermia por catálogo aplica una regla de tres: superficie multiplicada por potencia por metro cuadrado. La regla es válida como primera aproximación pero falla sistemáticamente en dos direcciones. En zonas climáticas suaves (A y B del CTE), sobredimensiona porque toma como referencia la demanda media nacional. En zonas climáticas severas (D y E), infradimensiona porque no contempla la caída de potencia útil a temperaturas exteriores bajo cero. El dimensionado correcto cruza zona climática, superficie útil calefactada, calificación CEE actual del edificio, demanda de agua caliente sanitaria y elección de emisores. Cinco variables, no una.

Las cinco variables del dimensionado

El proyecto técnico que dimensiona la aerotermia para vivienda unifamiliar debe cuantificar cinco variables antes de elegir potencia y modelo. Cada una tiene fuente verificable y método de medida estandarizado.

  1. Superficie útil calefactada. Suma de salones, dormitorios, cocina y baños calefactados. Excluye trasteros no calefactados, garajes, despensas frías y zonas de paso. Se obtiene de los planos del proyecto o, en su defecto, mediante medición directa. La diferencia entre construida y útil ronda el 15-20 % en vivienda residencial estándar.
  2. Zona climática CTE del municipio. El Documento Básico HE 1 del Código Técnico de la Edificación clasifica el territorio en cinco zonas (A, B, C, D, E) según severidad climática invernal. La zona se determina por capital de provincia y se corrige por altitud cuando el municipio está a más de 200 metros sobre la capital o más de 800 metros absolutos.
  3. Calificación CEE actual del edificio. El Certificado de Eficiencia Energética cuantifica el consumo de energía primaria no renovable de la vivienda. Una vivienda con CEE letra G demanda aproximadamente el doble de energía que la misma vivienda con CEE C. El dato debe ser real, no estimación, y proceder del CEE vigente registrado en la comunidad autónoma.
  4. Demanda de agua caliente sanitaria. Calculada según número de personas del hogar habitual y patrón de consumo. La norma orientativa son 25-40 litros por persona y día a 60 °C de referencia. Una familia de 4 personas con uso estándar consume entre 100 y 160 litros diarios.
  5. Tipo de emisores presentes o previstos. Suelo radiante (impulsión 35-40 °C), fancoils (30-45 °C), radiadores de baja temperatura sobredimensionados (45-50 °C) o radiadores tradicionales sin sustituir (70-75 °C). El tipo determina la temperatura de impulsión que la bomba debe garantizar y, por tanto, el SCOP estacional realista.

Tabla de potencia por zona climática CTE

Las cifras siguientes orientan el dimensionado para vivienda residencial estándar con calificación CEE en banda D-E (la calificación más común en parque construido entre 1980 y 2007). Para vivienda con CEE en banda C o superior, restar 15-20 % de potencia. Para CEE en banda F o G sin reforma de envolvente, sumar 20-30 %.

Zona climática CTE Demanda anual Potencia pico Vivienda 90 m² Vivienda 150 m²
A (Almería, Cádiz, Málaga, Las Palmas, Tenerife) 30-50 kWh/m²·año 40-50 W/m² 4 kW 6-7 kW
B (Sevilla, Murcia, Alicante, Valencia, costa Levante) 50-70 kWh/m²·año 50-60 W/m² 5 kW 8 kW
C (Barcelona, Tarragona, Toledo, Cáceres, Córdoba) 70-95 kWh/m²·año 60-70 W/m² 6 kW 9-10 kW
D (Madrid, Zaragoza, Valladolid, Salamanca, Cuenca) 95-125 kWh/m²·año 70-85 W/m² 7-8 kW 11-12 kW
E (Burgos, León, Soria, Ávila, Teruel, Soria) 125-175 kWh/m²·año 85-105 W/m² 9-10 kW 14-16 kW

Fuente: IDAE, guía técnica de dimensionado de instalaciones térmicas residenciales 2024-2025. Cifras para vivienda CEE banda D-E.

Margen de error del dimensionado por catálogo

±25 %

El dimensionado por regla de tres sobre superficie sin cruzar zona climática y CEE puede sobredimensionar hasta 30 % en zonas A-B e infradimensionar hasta 25 % en zonas D-E.

Fuente: Análisis editorial sobre proyectos residenciales auditados 2024-2026

Dimensionado del agua caliente sanitaria

El acumulador de ACS para vivienda unifamiliar se dimensiona según número de personas habituales y patrón de consumo. La norma UNE 94002 establece como referencia 25-40 litros por persona y día a 60 °C, con coeficiente de simultaneidad próximo a 1 en vivienda pequeña (familia que se ducha en horas similares) y 0,75 en vivienda grande con horarios dispersos. Para una familia tipo de 4 personas con dos baños, el acumulador recomendado oscila entre 250 y 300 litros. Familia de 6 personas o vivienda con bañera de hidromasaje, 350-400 litros. Soltero o pareja sin niños, 180-220 litros bastan.

El acumulador puede ser interno (parte de la unidad interior de la bomba) o externo (depósito independiente conectado al circuito). El externo permite acumular más volumen y separar el mantenimiento, pero ocupa espacio adicional en la sala técnica. En vivienda unifamiliar con sala técnica de tamaño medio (4-6 m²), el acumulador externo de 300 litros es la configuración habitual.

Refrigeración: bibloque casi siempre

Si la vivienda exige refrigeración estival —cada vez más habitual en zonas climáticas C, D y E por el calentamiento progresivo— la elección debe contemplar la configuración. Las bombas monobloque pueden producir agua refrigerada para suelo radiante refrescante o fancoils, pero la circulación de agua fría por el circuito hidráulico exige aislamiento contra condensación y limita las temperaturas mínimas (típicamente 18 °C de impulsión para evitar condensaciones). La refrigeración por suelo radiante refrescante no llega a sensación de aire acondicionado convencional: enfría suavemente sin corrientes, lo que es óptimo para zonas A-B y limitado en zonas D-E con olas de calor.

Para refrigeración asimilable a la del aire acondicionado tradicional, la configuración es bibloque con unidades interiores tipo split distribuidas por la vivienda. Cada estancia tiene su unidad interior conectada por línea frigorífica a la unidad exterior común. La inversión es notablemente superior (4.000-9.000 € adicionales sobre el equipo base) pero el confort estival es el habitual del aire acondicionado.

Monobloque o bibloque: cuándo cada uno

Aerotermia monobloque frente a bibloque

Monobloque

60-130 m²

Vivienda media, suelo radiante, sin necesidad de refrigeración multi-zona. Sin cargas refrigerantes adicionales.

Bibloque

>130 m²

Vivienda grande, multi-planta, refrigeración por splits o ubicación exterior alejada. Requiere instalador habilitado en gases fluorados.

La elección entre monobloque y bibloque es decisión técnica y comercial. Técnicamente, el monobloque integra todo el circuito refrigerante en la unidad exterior y solo el agua circula entre interior y exterior. No requiere instalador con habilitación en gases fluorados para cargas adicionales y elimina el riesgo de fugas en líneas frigoríficas. Comercialmente, el monobloque es más sencillo de mantener pero exige mayor diámetro de tuberías de agua (mayor pérdida térmica si la unidad exterior está lejos) y limita la distribución multi-zona de refrigeración. El bibloque ofrece flexibilidad superior pero exige más mantenimiento y eleva el coste inicial.

El instalador que ofrece presupuesto antes de medir está aplicando un dimensionado de catálogo. La pieza importante del proceso es la primera visita técnica, no la cifra final.
— Cristian Corrales, editor

Ubicación de la unidad exterior

La ubicación de la unidad exterior condiciona el dimensionado y la viabilidad. Requisitos técnicos relevantes: distancia mínima a paredes 50-80 cm para circulación de aire, espacio libre frontal 1,5-2 m para evitar recirculación del aire de salida, drenaje del condensado producido durante el ciclo de calor, alimentación eléctrica de potencia suficiente, distancia máxima a la unidad interior 12-20 m según fabricante (línea hidráulica con aislamiento, no más allá).

Requisitos legales relevantes en vivienda unifamiliar: respetar ordenanza acústica municipal (típicamente 35-45 dB(A) en horario nocturno medidos en lindes o ventanas del vecino más próximo); respetar normativa de patrimonio si la vivienda está en conjunto histórico protegido; respetar distancia a la edificación vecina según ordenanza urbanística. La elección del lugar exterior conviene hacerla en proyecto, no al final.

Emisores: suelo radiante, fancoils o radiadores

El tipo de emisor determina la temperatura de impulsión que la bomba debe garantizar y, en consecuencia, el SCOP estacional realista. Tres configuraciones habituales en vivienda unifamiliar.

Suelo radiante con impulsión a 35-40 °C es la configuración óptima para aerotermia. El SCOP real se sitúa en el extremo alto del rango (3,5-4,8 según zona climática). Requiere obra de levantamiento del suelo y nuevo mortero autonivelante con tubería de polietileno reticulado. Inversión adicional 30-60 €/m². Idóneo en obra nueva, rehabilitación integral o vivienda con espesor de solera suficiente para alojar el sistema.

Fancoils con impulsión a 30-45 °C son la configuración de compromiso. Permiten calefacción en invierno y refrigeración en verano sin obra de levantamiento de suelo. Cada estancia tiene su unidad interior tipo cassette o mural conectada al circuito hidráulico. La inversión es media (1.500-3.500 € por unidad instalada). El SCOP estacional se sitúa en rango medio (3,0-4,0).

Radiadores tradicionales sin sustituir, dimensionados para 70-80 °C, son la peor configuración. La bomba debe producir agua a 55-65 °C y el SCOP cae a 2,5-3,2. La inversión inicial es la más baja (no hay sustitución de emisores) pero el coste operativo anual sube notablemente. Conviene sustituir al menos los radiadores de las estancias principales por modelos de baja temperatura sobredimensionados (que pueden funcionar con 45-50 °C). El cálculo del retorno suele indicar que conviene la sustitución.

Diez errores frecuentes en el dimensionado

  1. Sumar potencia para calefacción y ACS sin coeficiente. La demanda de calefacción y la de agua caliente sanitaria no son simultáneas con el mismo peso. Bombas de calor modernas priorizan ACS sobre calefacción durante 30-60 minutos cuando hace falta. La potencia se dimensiona para la demanda pico de calefacción; el ACS se gestiona por priorización y acumulador.
  2. Usar la superficie construida en lugar de la útil. La demanda térmica se calcula sobre superficie útil interior calefactada. Si la vivienda tiene 130 m² construidos y 105 m² útiles, el cálculo correcto es sobre 105. Aplicar 130 sobredimensiona el equipo un 25 % y lleva a ciclos cortos con SCOP real degradado.
  3. No restar la superficie sin calefactar. Trasteros interiores, garajes integrados, despensas frías o zonas de paso sin calefactar reducen la demanda térmica real. La medida correcta es la suma de salones, dormitorios, cocina y baños calefactados.
  4. Ignorar la calificación CEE actual del CTE. Una vivienda con CEE letra G demanda el doble de energía que la misma vivienda con CEE letra C. El dimensionado debe partir de la calificación actual o, si se prevé mejorar la envolvente simultáneamente, de la calificación esperada tras la obra.
  5. Confundir COP nominal con SCOP real. El COP nominal del catálogo se mide a 7 °C exterior y 35 °C agua. En zona climática D el COP real medio invernal cae a 3,0-3,5 y en zona E a 2,5-3,0. La elección del equipo debe basarse en el SCOP estacional según norma EN 14825, no en el COP nominal.
  6. Olvidar el dimensionado a temperatura mínima exterior. En zonas climáticas D y E, las temperaturas mínimas exteriores invernales pueden descender a -8 °C. La bomba debe mantener potencia útil suficiente a esa temperatura. Conviene revisar la curva de potencia/temperatura del fabricante, no solo el dato a 7 °C.
  7. Sobredimensionar para «estar cómodo». Una bomba sobredimensionada un 30 % cuesta un 15 % más, hace ciclos más cortos, desgasta más el compresor y, paradójicamente, alcanza temperatura de confort más lentamente en uso continuo. El dimensionado ajustado más una resistencia eléctrica de apoyo de 3-6 kW para picos extremos es la estrategia correcta.
  8. No prever espacio para acumulador interior. El acumulador de ACS de 200-300 litros mide aproximadamente 65-75 cm de diámetro y 1,5-1,8 m de altura. En vivienda unifamiliar conviene preverlo desde el proyecto en una sala técnica, garaje o lavadero accesible para mantenimiento.
  9. Saltarse el estudio de suelo radiante existente. Si la vivienda ya tiene suelo radiante eléctrico o de circulación de agua a alta temperatura, la conversión a aerotermia exige verificación previa de paso de impulsión, separación de circuitos, válvulas y posible reequilibrado hidráulico.
  10. Asumir que la unidad exterior cabe en cualquier sitio. Las unidades exteriores requieren distancia mínima a paredes (50-80 cm), espacio libre frontal (1,5-2 m para soplado), drenaje de condensados y, en municipios con ordenanza acústica, distancia a colindantes para cumplir 35-40 dB(A) en horario nocturno. La elección del lugar debe ir en proyecto.

Para profundizar

Fuentes oficiales

  • Código Técnico de la Edificación, Documento Básico HE Ahorro de Energía, sección HE 1 Limitación de la demanda energética. Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana.
  • Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE), RD 1027/2007. BOE.
  • UNE-EN 14825: Norma europea de cálculo del rendimiento estacional de bombas de calor.
  • UNE 94002: Norma de instalaciones solares térmicas y dimensionado de acumulación de agua caliente sanitaria.
  • Real Decreto 853/2021, programas de ayuda PRTR a la rehabilitación residencial. BOE.
  • IDAE — Guía técnica para la instalación de bombas de calor en edificios residenciales. IDAE.

Preguntas frecuentes

¿Qué potencia de aerotermia necesito para una vivienda de 100 m² en Madrid?

Madrid pertenece a zona climática D3 según el CTE DB HE 1. La demanda térmica pico invernal en vivienda residencial estándar con CEE en banda D-E ronda los 75-85 W/m². Para 100 m² útiles calefactados, la potencia nominal recomendada se sitúa entre 7,5 y 8,5 kW. Para vivienda mejor aislada (CEE C) bastan 6,5-7 kW; para vivienda mal aislada anterior a 1980 sin reforma pueden hacer falta 9-10 kW. La elección concreta del equipo se hace consultando la curva de potencia/temperatura del fabricante a la temperatura mínima exterior de cálculo (-5 °C para Madrid según CTE) para verificar que la bomba mantiene capacidad suficiente en los días más fríos.

¿Es mejor aerotermia monobloque o bibloque para vivienda unifamiliar?

Monobloque para vivienda de tamaño medio (60-130 m²) con suelo radiante o radiadores de baja temperatura, ubicación exterior fácil y sin necesidad de cargas refrigerantes adicionales. Bibloque para vivienda grande (>130 m²), vivienda con varias plantas y exigencia de refrigeración multi-zona con splits, o cuando la ubicación exterior está muy lejos del salón técnico interior. El monobloque integra todo el circuito refrigerante en la unidad exterior, no requiere instalador habilitado en gases fluorados para cargas adicionales y reduce el riesgo de fugas. El bibloque permite distribuir la refrigeración por la vivienda con flexibilidad superior pero exige instalador habilitado y mantenimiento de la línea frigorífica entre unidades.

¿Hace falta tirar los radiadores existentes al pasar a aerotermia?

No necesariamente. Los radiadores de hierro fundido o de aluminio tradicional, dimensionados para 70-80 °C, pierden eficiencia con aerotermia: la bomba tiene que producir agua caliente por encima de los 55 °C y el SCOP cae. La solución intermedia es sobredimensionar los radiadores existentes con un emisor adicional por estancia (1,5-2 veces la potencia original), de manera que la temperatura de impulsión necesaria caiga a 45-50 °C. La solución óptima es suelo radiante en plantas con espacio para hacerlo (típicamente planta baja) y radiadores sobredimensionados en plantas superiores. La elección depende del presupuesto y del estado actual del sistema de calefacción.

¿En zona climática E (Burgos, León) la aerotermia funciona bien?

Sí, con condiciones específicas. Las bombas aerotérmicas modernas con refrigerante R290 o R32 y compresor inverter mantienen rendimiento útil hasta -20 °C. En zona climática E el SCOP estacional realista cae al rango 2,8-3,5, sustancialmente menor que en zona A-C pero todavía competitivo frente a caldera de gas o gasoil. La estrategia adecuada es: dimensionar al alza la bomba para los días más fríos del año, mantener una resistencia eléctrica de apoyo de 6-9 kW para picos extremos, instalar suelo radiante para temperatura de impulsión baja y, idealmente, combinar con autoconsumo solar fotovoltaico para reducir el coste del kilovatio eléctrico. La factura anual sigue siendo más baja que con caldera de gas, pero la inversión inicial puede ser un 15-25 % superior por la potencia adicional.

¿Conviene integrar la aerotermia con autoconsumo solar?

Casi siempre. La sinergia es la más rentable del sector residencial. La aerotermia consume electricidad y los paneles solares la producen. En vivienda unifamiliar con orientación sur o suroeste, una instalación fotovoltaica de 3-5 kWp cubre típicamente entre el 40 y el 65 % del consumo eléctrico anual de la aerotermia, lo que reduce el coste térmico operativo a cifras prácticamente simbólicas en los meses de mayor radiación. Para la configuración combinada, el dimensionado debe contemplar la curva diaria: la aerotermia se programa para trabajar preferentemente en horas centrales del día con producción solar disponible, y el acumulador de inercia almacena calor para las horas de baja radiación. La pieza específica de autoconsumo y aerotermia está en guiaenergia.online, la publicación hermana especializada en electricidad y energía.

¿La aerotermia integra el agua caliente sanitaria sin termo eléctrico aparte?

Sí. La inmensa mayoría de bombas aerotérmicas residenciales integran producción de agua caliente sanitaria mediante un acumulador hidráulico interconectado al circuito de la bomba. El acumulador típico para vivienda unifamiliar tiene capacidad de 180-300 litros según número de baños y patrón de consumo. La bomba prioriza el ACS sobre la calefacción durante 30-60 minutos cuando hace falta, lo que es funcionalmente equivalente a tener un termo eléctrico dedicado pero con eficiencia notablemente superior. El SCOP estacional para producción de ACS se sitúa entre 2,5 y 3,5 según zona climática, lo que da un coste energético entre la mitad y un tercio del termo eléctrico convencional.

¿Cuánto tarda el instalador en dimensionar y presentar presupuesto realista?

Un instalador profesional dedica entre 90 y 150 minutos en una primera visita técnica para vivienda unifamiliar de tamaño medio. Mide superficies útiles calefactadas, verifica el estado de la envolvente, inspecciona el sistema térmico existente, comprueba ubicaciones posibles de unidad exterior e interior y comprueba el cuadro eléctrico. Presupuesto realista requiere también revisión del CEE de la vivienda y cálculo de demanda según norma. Plazo habitual desde visita hasta presupuesto detallado: 5-10 días laborables. Cualquier instalador que ofrezca presupuesto en el momento o por teléfono sin medir está aplicando un dimensionado de catálogo (m² × potencia/m²) que probablemente sobredimensione un 20-40 % y eleve la inversión más de lo necesario.

¿La normativa exige proyecto técnico para instalar aerotermia en vivienda unifamiliar?

Depende de la potencia y del régimen autonómico. El Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE, RD 1027/2007) establece que las instalaciones con potencia útil nominal superior a 70 kW exigen proyecto firmado por técnico competente. Por debajo de 70 kW basta con memoria técnica, suscrita por instalador habilitado, lo que cubre prácticamente todas las viviendas unifamiliares. Algunas comunidades autónomas y ayuntamientos exigen documentación adicional para tramitar licencia de obra menor o declaración responsable. En los expedientes del Programa 4 del PRTR concedidos antes de su cierre a nuevas solicitudes (30 de junio de 2026), la documentación técnica debía acreditar la mejora del consumo de energía primaria no renovable mediante el CEE pre y post-obra; ese mismo par de certificados es hoy el que exige la deducción IRPF por eficiencia energética, vigente hasta el 31 de diciembre de 2026.

Glosario relacionado

Términos técnicos y normativos que aparecen en el cuerpo del análisis.