Pinturas Por estancia

Plástica, acrílica
y antimoho 2026.

Cinco tipos de pintura interior con precios 8-25 €/m² aplicados, qué usar en cada estancia, marcas habituales y vida útil estimada para repintado planificado.

Cinco tipos con precio y aplicación

Cinco tipos cubren el 95 % de necesidades de pintura interior residencial. Los precios incluyen mano de obra estándar (preparación con lijado ligero, masillado de fisuras, dos manos) y consumibles:

Plástica mate

8-14 €/m²

Pintura al agua de uso general. Acabado mate sin reflejos. Rendimiento 10-12 m²/L. Ideal para salones, dormitorios, pasillos. Marcas: Bruguer Bruver Mate, Titanlux Multipan, Procolor.

Plástica satinada/seda

10-16 €/m²

Acabado satinado con suave brillo. Más lavable que mate. Adecuada para pasillos de tráfico alto. Marcas Bruguer Saten, Titanlux Multipan Satinada.

Acrílica fachada interior

12-18 €/m²

Acrílica para zonas expuestas a luz solar directa (galerías, paredes con ventanales grandes). Mayor resistencia a UV que la plástica.

Antimoho específica

15-25 €/m²

Pintura con fungicida activo (zinc o cobre) para baños, cocinas y zonas con condensación. Marcas Antihumedad Bruguer, Hammerite Anti-Moho. Rendimiento 8-10 m²/L.

Esmalte sintético (carpintería)

15-22 €/m² (carpintería)

Para puertas, marcos, radiadores. Acabado satinado o brillante. Resistente al lavado intensivo.

Recomendación por estancia

Salón, dormitorios, pasillo: plástica mate (color neutro o tendencia). Cocina y baño: antimoho específica (techo siempre, paredes con humedad recurrente). Galería o estancia muy expuesta al sol: acrílica fachada interior. Carpintería (puertas, marcos), radiadores: esmalte sintético satinado o brillante. La combinación equilibrada en vivienda media supone 75-80 % plástica + 10-15 % antimoho + 10-15 % esmalte.

La preparación de la pared pesa más que la pintura

El acabado que se ve al final depende menos del bote elegido de lo que la mayoría imagina y mucho más de lo que ocurre antes de la primera mano. Una pared bien preparada con una pintura correcta queda mejor que una pared descuidada con la mejor pintura del catálogo. La preparación tiene un orden que conviene respetar: primero se lija para eliminar restos de pintura vieja descascarillada, gotelé o irregularidades del soporte y para dar agarre; después se masillan las fisuras, los agujeros de tacos y las grietas de tabique, dejando la superficie plana, y se vuelve a lijar el masillado una vez seco; por último se aplica una imprimación o sellador que uniforma la absorción de la pared. Ese sellado es el paso que más se tiende a saltar y el que más se nota después: sin él, las zonas masilladas y las zonas de yeso absorben de forma distinta y el color queda con manchas o brillos desiguales por mucho que se den dos manos. Saltarse el lijado o el masillado se paga en fisuras que reaparecen y en una pintura que no agarra; invertir tiempo ahí es lo que separa un trabajo que dura del que hay que rehacer enseguida.

Cuándo toca repintar y qué alarga el acabado

Más allá de la vida útil estimada por tipo de pintura, la frecuencia real de repintado la marcan factores que poco tienen que ver con el precio del bote. La humedad y la condensación son los grandes enemigos: una estancia mal ventilada donde el vapor se acumula degrada el acabado mucho antes que una habitación seca, y por eso baños y cocinas piden una pintura preparada para ese ambiente en lugar de una plástica común. El uso de la estancia manda igual de claro: un pasillo de paso constante con rozaduras o un cuarto infantil se ensucian y se marcan a un ritmo que un dormitorio tranquilo nunca alcanza. Y por debajo de todo está la calidad del soporte, que cierra el círculo con la preparación: una pared bien sellada y sin fisuras retiene el color y resiste la limpieza, mientras que un soporte pobre o mal imprimado obliga a repintar antes aunque la pintura fuese buena. Quien quiera espaciar los repintados gana más controlando humedad, ventilación y preparación que pagando por la gama más cara.

Pintura ecológica + COVs bajos

Tendencia 2024-2026: pintura sin compuestos orgánicos volátiles (COV) o muy bajos para vivienda con niños pequeños o personas con sensibilidades respiratorias. Marcas con gama eco: Bruguer Salud, Titanlux Ecopainting, Beeck Kalei. Sobrecoste 15-25 % vs plástica estándar. La norma europea exige etiquetado de COV en el bote (≤30 g/L para Tipo I). Pinturas con etiqueta "Ecolabel UE" o "Blue Angel" son seguras para vivienda con dormitorio de niños.

Preguntas frecuentes

¿Qué pintura usar en cocina y baño?

Pintura antimoho específica con fungicida activo, no pintura plástica común. Las zonas con humedad recurrente (techos de baño, paredes adyacentes a la ducha, paredes detrás de placa de cocina) son susceptibles de aparición de moho en 1-3 años con pintura plástica estándar. La pintura antimoho contiene zinc o cobre que inhiben crecimiento fúngico durante 4-6 años. Coste 15-25 €/m² aplicada vs 8-14 €/m² de plástica. Sobrecoste mínimo (50-150 € por baño/cocina) totalmente justificado por evitar repintado y limpieza por moho.

¿Mate o satinado en salón y dormitorios?

Mate es más común en salón y dormitorios (90 % de casos) por dos razones: (1) disimula irregularidades del soporte (paredes no perfectamente lisas); (2) acabado natural sin reflejos. Satinado tiene ventajas en pasillos y zonas de tráfico alto (rozaduras frecuentes), porque es más lavable. Acabado satinado en salón solo en estilos muy modernos con pared muy lisa (yeso pulido o aplacado de pladur sin imperfecciones), donde el ligero brillo aporta efecto premium. En estilo clásico o rural, mate siempre.

¿Cuánto cuesta pintar una vivienda de 90 m²?

Vivienda 90 m² supone aproximadamente 250-320 m² de superficie pintable (paredes + techos). Pintura plástica gama media: 8-14 €/m² instalado incluyendo mano de obra, pintura y consumibles. <strong>Total 2.000-4.500 €</strong> para repintado completo de la vivienda con preparación estándar (lijado ligero, masillado de fisuras, dos manos). Si hay que aplicar antimoho en cocina y baños y esmaltar carpintería, suma 400-900 € adicionales. Para pintar solo paredes nuevas sin previa, descuenta 25-35 % (no hay raspado de pintura vieja).

¿Cada cuánto se repinta una vivienda?

Vida útil estimada de pintura plástica gama media: 8-12 años antes de necesitar repintado por desgaste estético. Pintura plástica baja calidad (4-6 €/m² total): 4-6 años. Pintura gama alta (16-22 €/m²): 12-18 años. La frecuencia real depende del uso: vivienda con niños, animales, fumadores: repintado más frecuente (6-9 años). Vivienda de personas mayores sin tráfico intenso: hasta 15 años sin repintar. En general, repintar una vivienda cada 10 años es lo razonable para mantener buena estética.