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Curva climática del termostato de aerotermia

Función que relaciona la temperatura exterior con la temperatura de impulsión del agua caliente que produce la bomba de calor. El ajuste correcto de la curva climática es la palanca operativa más relevante del SCOP estacional real medido en factura.

La curva climática es la función matemática programada en el termostato de la bomba de calor que define, para cada temperatura exterior medida por la sonda, qué temperatura de impulsión debe producir el sistema en el circuito hidráulico. La pendiente y el offset de la curva son parámetros ajustables que determinan el confort interior y la eficiencia operativa.

Una curva climática «pendiente alta» (por ejemplo, impulsión a 50 °C cuando exterior es -5 °C, impulsión a 35 °C cuando exterior es 12 °C) prioriza confort en condiciones extremas pero penaliza el SCOP estacional al obligar a la bomba a operar con temperaturas de impulsión altas. Una curva «pendiente baja» (impulsión a 42 °C cuando exterior es -5 °C, impulsión a 32 °C cuando exterior es 12 °C) prioriza eficiencia pero puede dejar confort insuficiente en los días más fríos.

El ajuste óptimo se hace empíricamente durante los dos primeros meses de operación. Si la vivienda no alcanza temperatura de confort en los días fríos, subir la curva un punto. Si la factura eléctrica es excesiva sin necesidad, bajar la curva. Los termostatos modernos con algoritmo de aprendizaje (Tado, Honeywell, Vaillant vSmart) ajustan automáticamente la curva basándose en el histórico de los primeros 4-8 semanas, lo que aproxima a configuración óptima sin intervención manual del usuario.

La curva climática es la palanca operativa más relevante del SCOP estacional real medido en factura. Una curva mal ajustada puede penalizar el SCOP entre el 10 y el 20 por ciento, lo que equivale a 80-160 euros anuales adicionales de factura en vivienda media. Por eso el instalador profesional debería incluir el ajuste de la curva climática en la puesta en marcha y, idealmente, revisarla a los seis meses con los datos reales de operación.

Un matiz importante para quien viene de una caldera de gas: con aerotermia no conviene aplicar reducciones nocturnas bruscas de temperatura, porque recuperar varios grados por la mañana obliga a la bomba a elevar la impulsión y dispara el consumo, justo lo contrario de lo que se busca. Es preferible una consigna estable y una curva bien afinada, dejando que la inercia del suelo radiante sostenga el confort. Ajustar la curva no cuesta nada (es solo configuración del termostato) y, sin embargo, es la mejora de eficiencia más barata disponible: ninguna inversión en equipo iguala la relación coste-beneficio de bajar un grado la temperatura de impulsión sin perder confort.

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